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La Logística en el mapa: Aeropuerto de Munich

Comparto unos días de reunión con colegas de India, Brasil y una decena de países más. La cita es un tanto especial, pues no tiene lugar en una gran ciudad al uso, sino en un bosque perdido en medio de Baviera, en los alrededores del lago Brombach. 

Al finalizar, viaje a Munich para tomar un avión de vuelta a Madrid. Todo lo que alcanza la vista está cubierto de nieve excepto la carretera, que está despejada pero... a la que todavía hay que llegar. Por suerte, cuando alquilé el coche no disponían del tipo de vehículo que había reservado y me ofrecieron un modelo con tracción a las cuatro ruedas, que acepté encantado.


Ya en el aeropuerto, dejo el coche -la gestión es por cierto muy rápida- y me dirijo a la terminal de salidas...
Antes de embarcar, necesito responder a unos correos con el portátil -que anda escaso de batería- y hago una tourné por todos los rincones de las dos plantas de la terminal: imposible encontrar un enchufe, algo que en un aeropuerto "humano" como este me resulta difícil de entender. 

Más guiado por la necesidad que por el ingenio, me vienen a la cabeza los puestos de venta móviles que hay en las zonas de más tránsito. Efectivamente, veo que todos disponen de tomas de corriente. Finalmente, veo un stand de Citibank que en ese momento estaba vacío. Conecto mi PC con la precariedad de un okupa que sabe que su morada tiene fecha de caducidad. Me pongo en el stand. Como era de esperar, no acude a mi ningún cliente, así que acabo mis gestiones y me dirijo a comprar unos bocadillos.


Precisamente por ese carácter humano -yo diría que casi acogedor- este es mi aeropuerto preferido de Europa central. Aunque muy lejos de las grandes cifras del cercano aeropuerto de Frankfurt (Munich mueve al año sólo 300.000 Tm de carga frente a las más de  2.000.000 de aquel o "sólo" 36 millones de viajeros frente a los 60 de la ciudad del Main) el aeropuerto bávaro tiene una extraña mezcla de mercado de pueblo alemán y centro de negocios internacional. 

Desde las numerosas tiendas a la zona de negocios pasando por el interesante centro de visitantes, todo encaja en el segundo centro de tráfico aéreo de Alemania (y sexto de Europa) 

Todo... excepto esa iluminación con fluorescentes de colores de más que dudoso gusto que acompaña al viajero por los pasillos mecánicos.