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La famosa bombilla de Sebastián


Desde hace unos días tengo en casa las famosas bombillas que el Gobierno entrega de manera gratuita a todos los hogares de España. Se trata sin duda de una operación logística de una gran magnitud. El proyecto -complejo por lo novedoso y por su dimensión- puede resumirse así:

Planificación. A partir del cálculo del número de destinatarios (en total está prevista la entrega de casi 22 millones de bombillas) su distribución geográfica y el tiempo disponible (un máximo de dos años) se plantean varias fases de actuación por zonas geográficas. Mi querido Aragón ha sido la primera, seguida de La Rioja y Navarra. Las bombillas han llegado recientemente a Madrid.

Compra. A través de la patronal de iluminación se gestiona la compra a distintos fabricantes (las dos bombillas que han llegado a mis manos tienen la marca SICE) El importe máximo presupuestado es de 42 millones de euros (el Ministerio de Industria pronostica un ahorro de 160 millones en el consumo eléctrico de las familias con esta medida)

Fabricación. La totalidad del producto es importado y, pese a que la cifra de 11 millones de bombillas en un año, tampoco supone un colapso para las capacidades productivas mundiales. Como ejemplo, la distribuidora española CEGASA, distribuye aprox 7,5 millones de bombillas de bajo consumo al año según informaciones de El Mundo.

Distribución de bombillas. Para el proceso de distribución se cuenta con un presupuesto máximo de 22 millones de euros. Esta limitación de coste ha obligado a una distribución no totalmente capilar. Existen 15.000 puntos de entrega a los que el usuario se tiene que desplazar para recoger sus bombillas previa entrega de un vale. Estos puntos de recogida son las oficinas de Correos, institución adjudicataria de la mayor parte de la logística del proyecto)

Distribución de vales. Se ha optado por hacer llegar el vale a los usuario a través de la factura de la luz, lo que parece bastante sensato.

Los comienzos del proyecto no fueron fáciles y, pese a que se cuentan numerosas anécdotas de la existencia de miles de cajas de bombillas en las oficinas de correos de Zaragoza, en mi caso particular las cosas han funcionado a la perfección (incluso la propia bombilla...)

Más información sobre esta iniciativa en el comunicado oficial del Ministerio de Industria.