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He leído… “Cartas a un joven emprendedor”

No es la primera vez que hablamos de Nueno en estas páginas. En esta ocasión, el profesor del IESE nos proporciona una nueva dosis de cultura emprendedora en forma de veinte cartas dirigidas a alumnos ficticios, pero basadas en experiencias emprendedoras reales –eso afirma el editor.

Sorprende que el libro salga al mercado en rústica en ésta su primera edición. En todo caso, el contenido merece la pena, aunque el precio de venta (en torno a los 18 EUR) merecería, en mi opinión, un formato de mayor calidad. No ocurre lo mismo con el contenido, que resulta interesante para todo aquel a quien alguna vez se le ha pasado por la cabeza la idea de iniciar un negocio.

Las veinte misivas que configuran el contenido recogen una variada casuística que va desde el que emprende por hastío hasta aquel que ha dado con sus huesos en la cárcel por dejarse asesorar por quien no debiera. Todos los casos tienen sin embargo un denominador común: su trasfondo didáctico. Porque si en algo resulta insistente el profesor Nueno es en la idea de que el espíritu emprendedor no se encuentra en los genes: se puede enseñar y se puede aprender a emprender.

Destaco la definición que el autor hace de la actividad de crear negocios, que consiste en ingeniárselas para descubrir algo que todo el mundo intuye o quiere pero que nadie sabe o se decide a obtener (sic)

Permítanme para terminar que acabe con un fragmento de una de estas cartas:
"Querido Roberto: me dices que vas a dejar tu trabajo porque estás harto de tu jefe y quieres montar algo por tu cuenta […] Quieres ser un emprendedor. Lo entiendo y te animo. Te veo muy capacitado. Sin embargo, te recomiendo prudencia. No creo que debas dejar lo que tienes para aventurarte en un futuro incierto […] No te precipites y cuando crees tu propio negocio, que sea con los pies en el suelo y con un planteamiento realista"

Me gustan los libros que exponen realidades y no pintan todo de color de rosa. Entre los que tratan sobre la actividad de emprender, sólo he conocido dos textos de este tipo, y uno de ellos es precisamente este.