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Luis Ortiga in memoriam


El amigo Luis nos dejó el pasado día 3 de julio.

He tenido la suerte de tenerlo como compañero durante casi diez años y ello me ha dado la oportunidad –quizá no aprovechada en su justa medida- de aprender mucho de él: su actitud ante los cambios, animosidad y bonhomía han quedado grabadas en mi memoria y han hecho que él sea para mí un referente.

El trabajo estresante que supone ser responsable del Aprovisionamiento de una organización de más de trescientas personas parece que hace inevitable que dentro del equipo humano surjan tensiones y rencores. No era este el caso de Luis, a quien no se le conocían enemigos. Recuerdo que era costumbre suya hablar en primera persona del plural cuando alguien había cometido algún error: “entre todos tenemos que…” o “deberíamos pensar como…” en lugar de optar por hacer leña del árbol caído.

He de confesar que su valentía ante la grave enfermedad que padecía me tenía despistado: cuando hace sólo unos días, unos cuantos compañeros nos juntamos en su casa con un Luis de salud ya delicada, yo no podía intuir el poco tiempo que nos quedaba por compartir.

Tras formarse en Electrónica e Informática, Luis Ortiga se incorporó a Electrónica Aragonesa, donde después de ejercer diversas labores en el ámbito de la Producción, pasó a responsabilizarse de la Gestión de Almacenes. Posteriormente fue nombrado Jefe de Almacenes y Aprovisionamientos de la división Elasa de Siemens, donde contribuyó de manera decisiva a la ampliación de las instalaciones y la implantación de nuevos sistemas y herramientas de gestión.

Te vas, Luis, pero dejas huella.