Por razones que no vienen al caso, estas últimas semanas he estado enfrascado con papeles: facturas, albaranes, certficados para la exportación y cosas así. Me he dado cuenta de hasta qué punto en el mundo de la Logística (como en tantos otros ámbitos) seguimos empleando horas y horas haciendo trámites absurdos que apenas aportan valor.

Aquí viene al caso el famoso episodio del bolígrafo espacial (foto): se cuenta que cuando la NASA planificó el lanzamiento de astronautas, se dio cuenta de que los bolígrafos no funcionarían con gravedad cero. Para resolver ese problema contrataron una prestigiosa firma de consultores. Emplearon una década y un presupuesto de un 12 millones de dólares, consiguiendo desarrollar un bolígrafo que escribe boca arriba, boca abajo, debajo del agua, en prácticamente cualquier superficie incluyendo cristal y en un rango de temperaturas desde bajo cero hasta 300 ºF.
Los rusos no se centraron tanto en la herramienta, sino en su solución: simplemente equiparon a sus astronautas con lápices.
Estimado José. Decirte que se dejaron de utilizar lápices, porque se descubrió que por las condiciones que se daban dentro de las naves, la madera y el grafito, eran altamente inflamables y podrían resultar un serio peligro.
ResponderEliminarDe acuerdo contigo.
Buena Cortesía
Gracias por tu comentario Fernando:
ResponderEliminarMe pregunto si entonces los cosmonautas rusos usan también este tipo de bolígrafos o quiza ya sólo dispositivos electrónicos tipo PDA a la hora de escribir...
José