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RFID: el dilema de la privacidad

Por si tuviera pocos escollos en la implantación de la RFID (Identificación por Radiofrecuencia) la Comisión Europea está estudiando la eventual obligación para los distribuidores de desactivar las etiquetas en el punto de venta a petición del ususario, de manera que se protega así la privacidad.

El debate está servido y, en este terreno, en los EE.UU. llevan dándole vueltas al tema desde hace tiempo. En California, por ejemplo, han prohibido recientemente la implantación -no autorizada por el interesado- de chips RFID en humanos (foto inferior)

He de reconocer que mi opinión en este sentido ha sido durante mucho tiempo favorable a las tecnologías que hacen más fácil la vida pese a los posibles efectos secundarios. Sin embargo, e
l hecho de ver en su día la película "Enemigo Público" (en la imagen, su cartel promocional) me hizo cambiar de opinión. Ya sé que sólo es una ficción: en la cinta hay una clara magnificación de lo que la tecnología es capaz de hacer. Sin embargo, a nadie se le escapa que todos los gobiernos del mundo tienen en sus servicios de inteligencia una "caja de herramientas" muy bien dotada en este sentido.

Quiero precisar que no me he convertido en ningún "talibán" antitecnologico, simplemente ya no tengo las cosas tan claras en este ámbito como creía tenerlas.

Mientras tanto, la Asociación Americana de la Industria Electrónica dice que "esta tecnología existe desde hace más de 50 años, hay más de 1.200 millones de documentos de identidad basados en esta tecnología en el mundo [...] y aún no se conoce un sólo caso de daño o suplantación"

foto: RFID-Blog