Ir al contenido principal

A vueltas con el marketing telefónico

¿Cómo puede ser que tengamos que seguir aguantando la zafia estrategia de ciertas empresas supuestamente de primer nivel y su marketing telefónico al más puro estilo Curro Jiménez?

Ayer recibo la última de estas llamadas. La historia se repite siempre bajo el mismo patrón para tratar de -no diré engañar- pero sí meter un gol al usuario final: un individuo que parece que te conociera de toda la vida te formula una serie de preguntas para llevarte al terreno que desea sin apenas decir para qué necesita esa información. Les ahorro la secuencia intermedia: al final alguien espera pescar un "sí" como cierre del contrato de un determinado servicio (no olvidemos que la Ley Española da absoluta validez jurídica a los contratos hechos de palabra)

Ya está uno demasiado engatusado con la supuesta oportunidad que acabas de aprovechar: ese descuento en la contratación del suministro X o el terminal de regalo que acabas de recibir. Después se recibe el contrato con esas famosas clausulas en letra pequeña, pero ya es tarde para echarse atrás. Curiosamente, el contenido completo del contrato nunca se tiene a disposición del futuro cliente en internet.

Mi opción hace ya mucho tiempo: no contrato nunca por teléfono. Una lástima, porque se trata de una opción más, muy flexible y que podría resultar muy interesante. Que le vamos a hacer...